Salvador Carrillo

Yo nací y crecí en Ixtapa y fui testigo de cómo su brillo y relevancia se fue desvaneciendo, es un lugar que como a muchos ixtapenses me trae recuerdos y sé que aún tiene la magia suficiente para ser un punto de referencia y para seguir creando experiencias que serán recordadas por muchas generaciones por venir.

¿quién soy yo?

Soy un cocinero y ya.
Cuando una idea nace el resto de las cosas pasan a segundo plano, no quiero ser el protagonista de algo que tiene esencia propia desde el momento en que fue imaginada.

Pero si aún te da curiosidad, soy un chef Vallartense, Pata salada como algunos dicen, que recuerda haber cocinado desde que tenía pocos años, 6, 7 u 8… la verdad es que no recuerdo nítidamente como inició mi historia en la cocina. Cocinar no fue algo que hubiera pensado que podría desarrollarme profesionalmente, pero siempre fue algo que hice por pasión propia; si trato de recapitular las profesiones que alguna vez pensé estudiar a la lista entrarían arte dramático, escultura, poesía, diseño y pintura, y de cierta forma tuve la fortuna de en algún punto encontrarme con que la cocina me ofrecía experimentar con todo eso, así que me enfoqué en ese camino, y entonces me volví chef.

Estudié la carrera de Gastronomía en la UTBB, un par de diplomados en el Instituto Franco Mexicano, prácticas profesionales en diversos restaurantes de la ciudad hasta que por allá del 2008 y por 7 años estuve a cargo del restaurante La Leche aquí mismo, fui ganador de diversas competencias culinarias, galardonado en otras y bien ejecutado en varias más, me mantenía ocupado y creativo, pero aun así no conocía más allá del Tuito o Nuevo Vallarta, por decir algo, hasta que decidí dejar mi ciudad natal, quería nuevos retos, abrir mi mente.

Un día, sin pensarlo, y de una manera poco convencional, recibí una oferta de trabajo por un mensaje privado en Instagram para irme a Dubái y a pesar de que dudé de su credibilidad, son ahora 5 años de haber vivido allí.

Claramente fue difícil, conocer una nueva cultura, sin familia o amigos, tiempos nuevos; pude adaptarme y hasta abrir mi primer concepto fuera de México: esto fue HOLA un restaurante de inspiración latina enfocado en helados y productos a base de frutas, con HOLA tuve la oportunidad de rendir homenaje a los recuerdos y sabores que me transportaban a mi niñez, esos de las señoras que vendían fruta fresca en la plaza o sacaban una mesa en la puerta de sus casas para vender hielitos y botanas cuando yo era pequeño; después de eso vino NIDO un restaurante de inspiración mediterránea, pero al ser yo mexicano no pude evitar darle un toque latino al menú, tanto en técnica como en sabores, hecho por el cual fui nominado al mejor chef de cocina Mediterránea en los Emiratos Árabes y a su vez ganador este pasado 2020; más que emoción, fue otro reto superado.